Animales

Cómo entrenan a los delfines?

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Los delfines son los mamíferos marinos más populares y probablemente más inteligentes. Es por ello que es complicado dar con un zoo o un acuario sin un delfinario que haga espectáculos con público presente.

Dichos espectáculos son posibles gracias a unas muy sofisticadas técnicas de adiestramiento, que cabe señalar que han cambiado radicalmente en las últimas décadas.

Así, la mayoría de los entrenadores europeos y americanos se rigen por las nuevas técnicas de aprendizaje, más amables, rápidas y efectivas que las tradicionales. Te contamos cómo entrenan a los delfines para que ellos también disfruten de los espectáculos.

Los delfines en cautividad

Las leyes actuales impiden cazar animales en libertad para llevarlos a recintos como zoos o acuarios. De hecho, se disponen controles muy rigurosos para controlar de dónde provienen cada uno de los animales que podemos visitar en cautividad.

En este sentido, hace muchos años que los animales que vemos en cautividad, o han sido rescatados y no pueden volver a vivir en libertad, o han nacido en cautividad y, por tanto, no podrían sobrevivir en la naturaleza.

Con respecto a algunos animales especialmente longevos, todavía sobreviven algunos ejemplares que fueron capturados en su día, pero son la excepción.

Como acabamos de comentar, los delfines que podemos ver en zoos o acuarios han sido rescatados o han nacido en las instalaciones, así que no están en cautividad para nuestro disfrute, es el único sitio donde están preparados para vivir.

La necesidad de entrenar

Los delfines son animales de inteligencia extraordinaria a los que les encanta aprender y jugar. Los acuarios diseñan espectáculos con los animales porque esa clase de ejercicio mental y físico es necesario para ellos. Si estos animales no se planteasen retos mentales, como aprender coreografías, se aburrirían hasta la depresión o la locura.

Con los espectáculos, además, se recauda dinero que ayuda a mantener las instalaciones y contratar adiestradores y veterinarios. El mantenimiento de un lugar como un delfinario cuesta mucho dinero y, ya que los delfines tendrían que estar ocupados aprendiendo y jugando, se aprovecha para costear los gastos.

El uso del clicker, un refuerzo positivo

El clicker, por lo tanto, únicamente se basa en el refuerzo positivo.Si el delfín no quiere entrenar o si no consigue hacer un ejercicio, jamás se le castiga, pero solo recibe premios cuando lo hace bien y estos son un extra a su alimentación.

Cabe reseñar, en este caso, que los delfines no tienen hambre cuando entrenan. Su motivación es comer algo apetitoso o la satisfacción de lograr el ejercicio.

Es un método totalmente amable y voluntario. Si el delfín no quiere aprender, simplemente no consigue su sardina. Los entrenadores afirman que hay delfines que pasan por épocas que no quieren salir a la piscina de los espectáculos y no se les obliga, mientras que hay otros que sí están deseosos de ganar su pescado.

El clicker en otras especies

El clicker funciona en cualquier especie y, según asegura Karen Pryor, se han adiestrado peces para que metan una pelota en una canasta.

Además de su utilización para los delfines, el clicker se utiliza mucho con perros. El entrenamiento con clicker puede servir para preparar canes para competiciones deportivas como el agility o para el servicio policial. Los perros detectores de drogas o explosivos empiezan su entrenamiento con clicker.

También se entrenan caballos con la técnica del clicker. Esta técnica permite entrenar sin tocar ni forzar al animal, por lo que es especialmente útil en animales de tamaño grande. Los rinocerontes o los elefantes en zoos también son entrenados con clicker para que sepan comportarse en las visitas veterinarias.

Los delfines que vemos haciendo espectáculos en zoos y acuarios modernos no son animales capturados de la vida en libertad y son entrenados por su bienestar. Gracias a cómo entrenan a los delfines han empezado a enseñarles otras cosas a otros animales menos inteligentes. Afortunadamente, los delfinarios ya no son crueles con sus delfines.

Fuente de la imagen principal: Gerald Carter

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