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Los errores más comunes al educar un cachorro

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Cuando al perro le enseñemos a que no suba al sofá eso debe ser una decisión que debéis defender a capa y espada. No vale el “venga, solo un ratito”, porque ellos eso no lo entienden, y menos cuando son cachorros.

Si al perro le dais indicaciones contrarias según el día por las razones que sean el perro no lo pillará, y hará lo que le apetezca, pero si decís a algo que no y lo mantenéis a raja tabla, el perro lo acabará acatando, es cuestión de paciencia.

#2 No castigues a tu perro y menos si no lo pillas “in fraganti”

Si no pillas a tu perro mientras muerde algo o justo cuando se está meando en un lugar donde no debería olvídate, el pobre no tiene ni idea de lo que le estás contando! Si te pone la carita o encorva el cuerpo es porque lee tu expresión corporal y tu tono de voz, nada más.

Piensa que cuando riñes a tu perro de algo que ya hecho en el pasado, aunque sean 5 minutos, él ya no lo relaciona, tu perro vive en el presente, háblale en su mismo idioma y os entenderéis.

#3 No premiarle como es debido cuando hace las cosas bien

Si estás enseñando a tu perro a hacer algo o a que deje de hacerlo te sugerimos lo mismo que en el anterior punto, haz lo que tengas que hacer en el momento exacto, si el perro está haciendo algo bien ahora, es ahora cuando lo tienes que premiar.

Es muy importante premiar bastante a tu perro cuando está aprendiendo algo nuevo, reforzarás mucho el aprendizaje y también el vínculo que tenéis, refuerza siempre las cosas bien que hace! Él te lo agradecerá y mucho.

#4 No tener paciencia y repetir órdenes mil veces

Eso de empezar a decirle a tu perro “siéntate” y al cabo de 2 segundos una otra y otra vez… no sé si te has dado cuenta ya pero no funciona o lo hace pero cuando quiere, así que deja tiempo a tu perro para que piense y no le agobies tanto!

Si ves que no lo hace te recomendamos que le hagas hacer la acción mientras le repites la palabra para que lo asocie, pero no se lo repitas sin más porque no tiene ni idea de que vas en serio.

#5 Cambiar las técnicas de adiestramiento cada dos por tres

La regla principal para el adiestramiento canino es paciencia, y eso tiene que ver contigo y en cómo te relacionas con tu perro, y te recomendamos que lo hagas con cariño y paciencia, no hay métodos rápidos para aprendizajes duraderos.

Por lo tanto si estás enseñando a tu perro algo con una metodología dale tiempo a que la integre y si ves que no funciona la cambias pero dale un tiempo prudente y consulta con un profesional si ves o intuyes que hay algo que no va bien.

#6 No entrenar de forma continuada

Como todo en la vida es cuestión de práctica, y tu perro también la necesita para aprender cosas nuevas.
Te recomendamos que entrenes a tu perro a diario, con cosas pequeñas pero sé constante, dale premios cada vez que lo haga bien y piensa que en pequeñas cosas de la vida seguramente le puedes enseñar algo, los juegos de estimulación van de maravilla y son muy divertidos, ¡pruébalos!

Vale más la pena varias veces al día pequeñas enseñanzas que una vez a la semana un palizón que no repites más en otra semana, total que se olvida de lo aprendido. ¡Más vale poco hoy que nada mañana!

#7 No planificar qué vas a hacer y cuándo

Esta es crear un poco de estrategia. Una vez conoces a tu perro un poco ya sabes cómo funciona y es mucho más fácil que le pilles “in fraganti” para enseñarle lo que deseas.

Si sabes que cuando le vas a poner la correa de nuevo en el parque para volver a casa no se acerca, la próxima vez llámalo como si le fueras a dar un premio con la correa escondida y le refuerzas mucho cuando se la estás poniendo para que asocie correa a mimos y chuches.

Intenta dar la vuelta a aquello que quieres mejorar en tu perro.

#8 Ponerte nervioso y estresar al perro

Esta es muy común y comprensible porque vamos siempre con las prisas y queremos que el perro aprenda rápido, pero éñ necesita su tiempo y comprensión, sino acuérdate de cuando eras pequeño.

Para ello te recomendamos que hagas un poco de mindfulnes con tu perro, aprende a vivir el presente con tu perro porque él te puede enseñar y mucho, es un maestro en esto, él no entiende de antes ni luego, es sólo el ahora y necesita que estés con él con toda tu atención.

Piensa que si el perro te nota relajado y con ganas aprenderá antes porque él también estará feliz y relajado, el ambiente perfecto para aprender con juego y diversión.

#9 Entrenar en sitios y momentos poco adecuados

Entrena con tu perro en lugares adecuados para ello, si estáis en un lugar semiprivado o privado mucho mejor, sin distracciones.

El perro estará siempre atento a todo lo que pasa alrededor así que debes intentar atraes toda su atención con llamadas a la acción, estímulos y con premios, si hay comida o gente al rededor mejor que ni lo intentes!

Si ves que tú o tu perro no tenéis el día es mejor dejarlo, la energía se transmite así que acabaréis los dos desmotivados a no ser que sepas darle la vuelta!

#10 No entender la naturaleza de tu perro

Cada perro es un mundo, como las personas, así que no intentes que tu perro sea otro, es decir, que cada uno tiene su carácter y gustos y es mejor aceptarlo.

Tenemos que pensar que la raza del perro también determinará mucho su forma de ser, si es cazador irá detrás de lo que él considere “caza” y el pastor irá pendiente del resto de la manada, y eso no lo vas a poder cambiar, pero si te puedes divertir un poco y saber llevarlo de tal forma que no sea un problema.

Como veis, algunos de estos errores son simples y fáciles de corregir pero hay que practicar y estar al tanto día a día, y si veis que el perro se descontrola, es algo agresivo o tiene malas conductas no lo dudéis y acudir a un profesional lo antes posible, si se trata a tiempo todo tiene solución.

Darle de nuestra comida mientras nosotros la estamos consumiendo:

Es uno de los errores más comunes que cometemos a diario. Principalmente debemos tener en cuenta que los alimentos que consumimos nosotros no les hace bien a la salud de los peluditos.

Cuando cometemos este error nos arriesgamos a que ellos con el pasar del tiempo vayan presentando problemas como obesidad y un exceso de calorías. Lo ideal es que ellos tengan su propio horario de alimentación.

No permitirle socializar con personas u otras mascotas:

La socialización de las mascotas es indispensable para lograr un comportamiento equilibrado. Debemos tener en cuenta con quién socializa nuestro perro para que no corra ningún peligro.

Si no aplicas esta actividad a futuro tu mascota puede sentir miedo, ser tímido y no podrá convivir fácilmente con otros compañeros.

No enseñarle modales:

Cuando están en proceso de crecimiento es muy difícil que entiendan por completo nuestro lenguaje. La paciencia debe jugar un papel muy importante, enseñarles dónde deben hacer sus necesidades y qué objetos puede dañar y cuáles no. Si no lo educas a tiempo, más adelante no sabrá manejar su comportamiento.

La responsabilidad y la paciencia es fundamental para educar de una manera correcta nuestras mascotas.

1. Utilizar el adiestramiento canino tradicional

Este error es muy común entre las personas que siguen el estilo de adiestramiento tradicional de forma estricta. Se trata de un criterio de educación en el que predomina el refuerzo negativo y los castigos, con la intención de hacer desaparecer una conducta no deseada.

No obstante, este método puede dar pie a respuestas impredecibles del perro, especialmente en aquellos que sufren problemas del comportamiento graves. Además, tampoco elimina necesariamente la conducta que tratábamos de modificar.

El adiestramiento canino tradicional está presente en la mayoría de páginas dedicadas a la educación y al adiestramiento canino. Por ese motivo en ExpertoAnimal nos esformamos para cambiar esta perspectiva utilizando el refuerzo positivo en todos nuestros artículos.

2. Un refuerzo demasiado bajo

El refuerzo positivo consiste en premiar al perro cuando reliza una orden o tiene una actitud que a nosotros nos agrada. Reforzar una conducta puede hacerse mediante comida, caricias o palabras amables y eso ayuda al animal a recordar con más facilidad y a mejorar la relación que tiene con nosotros.

La tasa de reforzamiento debe ser elevada cuando está aprendiendo. Eso garantiza que se mantengan motivado y te permite hacer varias repeticiones en poco tiempo. Muchos entrenadores dan muy pocas "recompensas" de comida o hacen muy poco juego con sus perros, por lo que éstos pierden interés en el adiestramiento y se concentran en la comida o los juguetes. En algunos casos, esos perros se frustran y desarrollan conductas obsesivas hacia la comida o hacia los juguetes. Elabora tu mismo unas deliciosas galletas para perros siguiendo los consejos de ExpertoAnimal.

3. Un mal timing

El timing es la sincronía entre la conducta y el refuerzo (comida, juguete, etc.). Un mal timing significa que presentas el premio antes o mucho después de la conducta deseada, por lo que el perro no asocia dicha conducta con la "recompensa".

La mayoría de los entrenadores tiene un mal timing al principio, pero lo van mejorando con la experiencia. Si el adiestramiento de tu perro no progresa, evalúa si tu timing es adecuado. Puedes pedirle a un amigo que te vea entrenar y evalúe tu timing.

4. Los castigos

Aunque existen métodos basados en el reforzamiento negativo y los castigos, generalmente lo único que se consigue con éstos es inhibir el comportamiento del perro y que responda solamente por miedo. Ese tipo de adiestramiento puede llevar a problemas de agresión en algunos casos o a inhibir completamente las respuestas del animal. Por eso es mejor reducir el uso de castigos al mínimo.

5. Comportamiento antinatural

Al entrenar un perro tienes que considerar su comportamiento natural. No todos los perros tienen los mismos comportamientos instintivos y no todos tienen la misma capacidad para las diferentes funciones (aunque todos pueden ser educados para comportarse bien y ser buenos compañeros).

Por ejemplo, es prácticamente imposible enseñarle a un beagle a no seguir rastros. Para un perro que no se motiva con comida habrá que usar juegos u otros reforzadores, mientras que con un perro tímido se necesitará más paciencia que con uno extrovertido. Este comportamiento no siempre va ligado a la raza, también viene influido por la misma personalidad o inteligencia mental del animal.

6. Coherencia

Para entrenar a un perro debes ser coherente. Si le prohíbes dormir en la cama un día y al día siguiente se lo permites para que deje de lloriquear, solamente estarás confundiendo al perro.

Ser incoherente en su educación o en el día a día lleva al perro a desarrollar conductas inapropiadas o a alcanzar un rol en el hogar que no le pertenece. Debemos fijar entre todos los miembros de la familia unas mismas normas que todos debemos cumplir y respetar.

7. Sesiones de adiestramiento muy largas o muy cortas

Es fácil entusiasmarse con el aprendizaje del perro y hacer sesiones de adiestramiento muy largas, de 10 minutos o más. Esas sesiones aburren y cansan al perro, desmotivándolo y dificultándole el aprendizaje. También es fácil caer en el otro extremo y pensar que con un par de repeticiones basta. Los dos extremos son malos y perjudican el adiestramiento.

Recuerda que las sesiones de adiestramiento canino deben ser cortas pero permitir varias repeticiones. Es mejor repartir tres sesiones de 5 minutos a lo largo del día que hacer una sola sesión de 15 minutos, por ejemplo. Descubre cómo debe ser una sesión de adiestramiento canino y algunos consejos extra para que la desarrolles de forma adecuada.

8. Elegir mal las condiciones para cada sesión

Los entrenadores novatos no suelen ver las distracciones que existen durante el adiestramiento y no comprenden porqué sus perros tardan tanto en aprender. Tienes que elegir el lugar de adiestramiento de tal forma que no presente distracciones excesivas para el nivel de tu perro.

Esto significa que al principio no debe existir nada que compita contigo por la atención de tu perro. Incluso otras personas que te hablan pueden ser una distracción. A medida que avances en el adiestramiento, irás incluyendo distracciones, pero siempre eligiendo las condiciones en las que vas a llevar a cabo cada sesión.

9. No generalizar la conducta

Para que tu perro responda en diferentes circunstancias, tienes que generalizar sus conductas en diferentes lugares y situaciones. Esto lo debes hacer gradualmente, pero es muy necesario. Si no lo haces, tu perro te responderá solamente en ciertas circunstancias y lugares. La repetición de una conducta u orden en diferentes ambientes y horas es la clave para que nuestro perro la entienda y la realice de forma adecuada.

10. No eliminar las recompensas físicas

A medida que tu perro va aprendiendo y perfecciona su adiestramiento, tienes que eliminar el uso de comida con que refuerzas cada conducta. Poco a poco tienes que usar otros reforzadores en situaciones cotidianas. De no hacerlo, tu perro esperará siempre que tengas comida en tu mano para responder a tus órdenes. Lo mismo ocurre con los juguetes.

Por supuesto, durante las sesiones de mantenimiento podrás volver a usar comida para mejorar alguna conducta, pero la comida no debe ser una condición para que tu perro responda en situaciones cotidianas. Utiliza también felicitaciones "¡Muy bien!", caricias y en ocasiones ningún refuerzo. Eso sí, cuando la tenga bien adquirida.

11. Repetir las órdenes

Todos los entrenadores con poca experiencia repiten las órdenes en un principio de forma excesiva. Así, si el perro no se tumba repiten "platz, platz, platz. " como si con eso consiguieran que les haga caso. Es algo normal, pero no debe hacerse un hábito, ya que entonces la orden pierde sentido para el perro.

12. No entrenar lo suficiente

Esto es muy común en quienes quieren entrenar a sus perros por cuenta propia. Empiezan bien pero poco a poco van dejando a un lado el adiestramiento hasta que sólo entrenan a sus perros ocasionalmente. De la misma manera que no puedes aprender a tocar el piano practicando solamente una vez al mes, tu perro nunca estará bien entrenado si no lo entrenas con frecuencia.

13. Usar estilos mezclados

También es muy frecuente tomar prestadas técnicas de adiestramiento de todo lado. En vez de ayudar, esto termina siendo contraproducente, ya que te confunde y también confunde a tu perro. Toma una sola referencia confiable y síguela. Si usas un manual de adiestramiento canino, continúa con sus técnicas. Si tomas clases con un entrenador profesional, no cambies por técnicas que viste en la tele.

14. No mantener el entrenamiento

Una vez que has completado un curso de adiestramiento, tu perro se comportará bien en determinadas situaciones. Sin embargo, si no continúas practicando con él, poco a poco irá olvidando los buenos hábitos y los reemplazará por nuevos (o antiguos) malos hábitos.

El adiestramiento no es algo que termina en un par de meses. Es algo que hay que continuar durante toda la vida del perro, aunque cada vez es más fácil porque las buenas costumbres se hacen más fuertes en el perro.

15. Anticípate a las intenciones de tu perro

No empieces una sesión de adiestramiento sin haberla planificado. No esperes a que tu perro se acostumbre a tirar de la correa para detener ese mal hábito.

En general, prevé lo que piensas que puede suceder y planifica la educación de tu perro. Si esperas a que las cosas sucedan no tendrás capacidad para responder adecuadamente. Debes informarte adecuadamente de todas las etapas de la vida de tu perro para lograr una correcta educación.

Si deseas leer más artículos parecidos a 15 errores al adiestrar a un perro, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

Cuáles son los errores más comunes al educar a un perro

Cuando se es primerizo son muchos los errores que se pueden cometer. Esto es normal, ya que obviamente, nadie nace sabiendo, pero también es verdad que hay muchas personas que se consideran profesionales que usan métodos de adiestramiento que, más que enseñar, lo que hacen es que el perro sienta miedo.

En esta ocasión te voy a contar cuáles son los errores más comunes al educar a un perro.

Antes de empezar, quiero aclarar que no soy ni mucho menos etóloga ni adiestradora, así que lo que te voy a contar a continuación está basado en mi propia experiencia, en lo que me han ido diciendo amigos y conocidos, y también en lo que he leído en varios libros sobre la educación y el adiestramiento caninos.

Error número 1: Humanizamos a los perros

Hay muchas, muchísimas personas, que tratan a sus perros como si fueran bebés humanos. Evidentemente, hay que cuidarlos y darles cariño, pero no es buena idea ni sobreprotegerlos, ni vestirlos (a no ser que sea por necesidad), ni ponerles su plato encima de la mesa, ni llevarlos siempre en brazos o en cochecitos.

Pero tampoco se debe de castigar como si castigásemos a un niño: ”te quedarás en tu cama como castigo”, ”hoy no habrá paseo por tu mal comportamiento”, y comentarios similares. ¿Por qué? No lo entienden. Ellos sólo viven el momento presente, y en el momento en el que le estamos diciendo eso, él sólo sabe que estás enfadado con él, pero nada más. No tiene sentido castigarle para que tenga tiempo de reflexionar sobre lo que ha hecho, porque no es capaz de hacerlo.

Lo que sí que hay que hacer es tratar de evitar que se porte mal, y hacerle saber que el mal comportamiento no es aceptado. Pero justo en el momento en el que se porte mal, no después.

Error número 2: Gritos y toques

Siguiendo con el tema de los castigos, no hay que gritarles, ni pegarles. Así no se conseguirá nada, exceptuando que nos tenga miedo y haga las cosas, no porque quiera hacerlas, sino porque teme que se le haga daño. Los perros saben bien cuando han hecho algo mal sólo con mirarnos a la cara, no necesita (de hecho, si se hace, estaríamos cometiendo un delito de maltrato animal) que le peguen.

Error número 3: Cargar a nuestro perro con nuestro estrés y/o ansiedad

Debido a nuestro frenético ritmo de vida, a veces es normal que sintamos estrés y/o ansiedad, pero no hay que cargar a nuestro perro con ello. Él no tiene la culpa de nada, y sólo quiere pasar todo el tiempo posible con nosotros, pero estando tranquilos. Así pues, si eres propenso/a a estar estresado o ansioso, puedes empezar a tomar infusiones de valeriana o tila, hacer ejercicios de respiración, escuchar música relajada… en fin, lo que sea que te guste y te relaje.

Error número 4: Culparlo de sus errores

El perro no nace sabiendo, por lo que, por ejemplo, si tira de la correa, es porque su humano no le ha enseñado a ir con ella. Esto es muy importante tenerlo en cuenta, porque somos nosotros los que tenemos que enseñarle, eso sí, usando métodos que respeten al animal y que le enseñen a pensar, como el adiestramiento en positivo.

Error número 5: Hacer del adiestramiento un trabajo, y no un juego

Los perros, al igual que los niños, aprenden mucho mejor y mucho más rápido si se divierten. Por ello, cada sesión de adiestramiento debe de ser divertida, a la vez que estimulante. Podemos sacar pelotas y esconderlas para que tenga que ir a buscarlas, esparcir trozos de salchicha por el suelo del jardín para que tenga que usar su sentido del olfato para encontrarlos,… En fin, échale imaginación y ya verás qué bien os lo pasáis.

Por cierto, dale órdenes simples, de una sola palabra, ya que de lo contrario se puede confundir 😉 .

Gritar, reñir o castigar a nuestro cachorro

Uno de los errores más comunes a la hora de adiestrar un cachorro es pensar que puede aprender o razonar cómo un perro adulto. Los cachorros son los similares a los bebés, en comparación con los humanos, por lo que aun no tienen capacidad de aprender.

Para educar a nuestro cachorro, debemos armarnos de paciencia y comprender que simplemente quiere conocer cosas nuevas, pasear, jugar, comer y dormir. La educación no es algo que les interese.

Es nuestra responsabilidad educarlo correctamente si, pero a partir de los seis meses de vida y poco a poco, no antes. Para ello, nunca uses gritos, ni riñas ni castigues a tu perro porque esa no es la forma correcta.

Cuando tu perro haga algo mal, simplemente debes darle un toque, de esa forma aprenderá rápidamente: Cómo corregir correctamente a nuestro perro.

Sobre-proteger y no socializar

Seguro que alguna vez has visto a alguien que coge a su perro en brazos cuando ve una situación preocupante, cómo cruzarse con un perro desconocido por ejemplo. Esto es un gran error que muchas personas cometen, sobre-proteger a su perro.

Nunca debemos coger a nuestro cachorros en brazos porque venga otro perro, debemos dejar que se huelan y que interactúen. Los perros se huelen el culo y sus genitales para conocerse e incluso para saludarse, deja que tu perro lo haga.

Lo ideal es socializar a nuestro cachorro a diario con perros nuevos y conocidos, además de con personas y otros animales. Para ello no hay nada mejor que acudir a un parque de perros y dejar que haga amigos.

Si sobre-proteges a tu perro y no lo socializas bien, de adulto será miedoso, gruñón, antisocial y seguramente algo agresivo.

Tratar nuestro cachorro cómo a un humano

Otro de los grandes errores al educar un cachorro es tratarlo cómo si fuera nuestro hijo… puede ser nuestro perrhijo, pero no nuestro hijo. Nunca debemos tratarlo cómo a un humano porque crearemos malos hábitos y generaremos problemas de conducta.

No es recomendable dejar que el perro suba a la cama, ni al sofá. Tampoco que coma de nuestra comida (le demos de comer mientras comemos). No es recomendable cogerlo en brazos cómo bebé.

Y por supuesto, tampoco es recomendable abrazarlo cómo si fuera un peluche. Simplemente debemos tratarlo cómo lo que es, un cachorro. Darle cariño, cuidar de el pero no humanizarlo.

Puedes obtener info más detallada sobre unos de estos consejos en: ¿Debo abrazar a mi perro?

No respetar a nuestro cachorro

Incluso las personas con experiencia en la educación y convivencia con perros cometen el error de no respetar a su cachorro cuando por ejemplo, está comiendo, está durmiendo o está jugando.

Debemos dejar tranquilo a nuestro cachorro cuando este haciendo cualquiera de estas cosas, porque es importante hacerle saber que el tiene su tiempo y su espacio. Nunca molestes a tu cachorro cuando:

    Esté durmiendo plác >No crear una rutina de salidas

Crear una rutina para salir a pasear todos los días es fundamental para que el perro comprenda a que horas se sale a pasear y empiece a aprender a controlar sus necesidades básicas, cómo orinar y hacer caca.

Debemos crear y respetar unos horarios para pasear a diario, siendo fundamentales un paseo por la mañana, recién despertado, un paseo a mediodía, un paseo por la tarde y un último pis por la noche, antes de dormir.

Si no puedes respetar estos horarios para que tu perro disfrute de la calle, del parque, de otros perros y pueda hacer sus necesidades y gastar su energía… no tengas perro. Porque ellos necesitan de nuestra atención.

10 COMENTARIOS

Los cachorros no deben beber leche pues contiene lactosa. Deben ser alimentados con leche especial para perros (de venta en clínicas veterinarias) hasta que comiencen con la alimentación sólida (a partir de los dos meses de edad). Sobre morder cosas, es completamente normal, te dejo info que puede serte de ayuda: https://soyunperro.com/periodo-de-denticion/

Hola, tengo un cachorro de 1 mes y me preocupa porque duerme mucho a penas come se acuesta por largas horas, es normal? Y solo quiere yogurt no quiere leche.

Lo ideal es que sea solo uno quien le de ordenes a la vez, es decir, lo podéis educar los cuatro, pero siempre por turnos y realizando los mismo ejercicios de educación (comprende que si cada uno usáis una técnica, se volverá loco por la confusión). Debe tener al menos 4 meses de vida para comenzar a educarlo y debéis hacer sesiones diarias cortas, de no más de 20 minutos y siempre tras los paseos (cuando ya se haya desfogado). Tomarlo con calma, en realidad para que aprendan bien deben tener un año de vida al menos, aunque a partir de los cuatro meses se puede comenzar poco a poco.

Hola,
En casa somos cuatro hermanos los que cuidamos de nuestro cachorro, nos turnamos para alimentarlo y jugar con él. Ya tiene un mes en casa, y queremos entrenarlo, mi consulta es sí podemos entrenarlo los cuatro a la vez, enseñarle la misma orden entre todos, por razones de trabajo y estudio hay días en que uno de nosotros no lo ve en todo el día. En un principio intentamos que solo uno de nosotros le enseñará pero el tiempo no se lo permite. O cómo podríamos hacer para entrenarlo, porque queremos que el nos obedezca a los cuatro.
Nuestro perro es un cachorro de pastor alemán sable de 4 meses.
Muchas gracias por su atención y colaboración.

Si no lo puedo interrumpir haciendo pipi o caca, como le enseño que dentro de casa está mal? Espero a que termine y luego le digo ¡No!?

Hola María José,

En realidad es un comportamiento totalmente normal, los cachorros tan pequeños son eso, cachorros. Solo quieren jugar, dormir y comer… sinceramente, me has dejado alucinado con todo lo que le has enseñado siendo aun tan pequeño. En tu caso los ladridos son para llamar la atención, el quiere jugar y los perros mas adultos solo quieren estar tranquilos, es normal que haya discrepancias entre ellos. Lo mas probable es que una vez que comiences a salir a la calle, corra, juegue con otros perros y vaya madurando un poco, se le pase la manía de ladrar.

No obstante lo estás haciendo muy bien, cuando ladre insiste con el “No”, algunas cosas cuestan mas trabajo de aprender que otras, solamente necesita un poco de tiempo (a nuestros perros comenzamos a enseñarlas a sentarse a partir de los 4 – 5 meses… imagina).

Hola buenas, tengo un cachorro setter inglés de 2 meses y medio y dos bretonas (madre e hija) una con 12 años y la otra con 8. El cachorro quiere jugar con ellas, ladrando, mordiéndoles las orejas, el cuello y éstas les gruñe y se revuelven (nunca le han mordido, pero sí enseñarles los dientes). Se pone muy excitado y no para de ladrar. Le digo que NO, le separo, le doy sus mordedores, cuando se calla le felicito, le acaricio… pero al minuto vuelve a la carga. También le recompenso pero la calma le dura segundos. Es nervioso y aún no puedo sacarlo a la calle para gastar sus energías.
Jugamos con él, le he enseñado con el clicker a sentarse, tumbarse, estarse quieto, hacer sus necesidades en papel absorbente en el balcón. Es muy listo y lo ha aprendido. Pero con el tema del ladrido no hay manera de que deje a las perras tranquilas y no las muerda. No sé que hacer ya. Por favor, me podéis dar algún consejo? Hasta el miércoles que viene no le pongo la 3a vacuna. Lo que temo son los vecinos que al final se quejarán porque hay días que son las 11 de la noche y ladra y a las 6 de la mañana.
Muchas gracias y un saludo

Es algo complejo de explicar en pocas palabras, así que en los próximos días escribiremos un artículo sobre ello.

Hola, Tengo un cachorro de casi 5 meses de caniche enano (más o menos porque no es puro). Es lístisimo para aprender casi todo…pero a la hora de jugar con otros perros es una locura, se lanza a ellos como si no hubiera un mañana y da igual el tamaño. Sobre todo se tira con las patitas a la cara que es lo que menos toleran los otros. La mayoría sale huyendo y él se queda gimoteando viéndoles alejarse. No sé cómo enseñarle un acercamiento más tranquilo. Gracias.

1. Destetar al cachorro prematuramente

Este es un error cruel y gravísimo. Aproximadamente al mes y medio de vida el cachorro inicia el destete de forma natural y progresiva y este suele finalizarse completamente cuando el perro ha alcanzado ya los dos meses de edad.

No respetar el periodo natural de destete por la impaciencia ante la llegada del cachorro es un síntoma clarísimo de que no se tienen en cuenta las necesidades del animal, sino que se prioriza el deseo del propietario.

Un destete prematuro no sólo tiene consecuencias negativas sobre el sistema inmunológico del cachorro sino sobre la socialización del mismo, ya que no es la familia humana la que inicia el periodo de educación, sino la madre. Te recomendamos que no acojas nunca cachorros menores a los dos meses de edad.

2. Perturbar el sueño del cachorro

Queremos deshacernos en mimos, afectos, juegos y todo tipo de atenciones hacia el cachorro, queremos estimularlo de la mejor forma posible para que crezca disfrutando de un pleno estado de bienestar. Estas interacciones son imprescindibles, pero siempre que el cachorro esté despierto.

Es un error muy común (y típico cuando hay niños pequeños en casa) que el sueño del cachorro sea perturbado para iniciar las actividades que hemos mencionado anteriormente y esto supone un trastorno para su organismo, ya que los cachorros duermen mucho porque están en plena etapa de crecimiento y necesitan disponible toda su energía. Por tanto, perturbar el sueño del cachorro es uno de los errores comunes al educar a un cachorro que peor impacto tiene en su bienestar, debemos evitarlo.

Hasta los 3 meses de edad un cachorro puede dormir de 18 a 20 horas diarias y si quieres cuidarlo y educarlo adecuadamente es imprescindible que respetes este tiempo de descanso.

3. Humanizar al cachorro

Un bebé humano necesita de los brazos y el contacto continuo con su madre, pero un perro no es un bebé y lamentablemente son muchas las personas que aún no entienden esto y tratan a su cachorro como si fuera un niño pequeño.

Un cachorro necesita muchos cuidados, pero entre ellos no se contempla el hecho de que deba ser acunado entre nuestros brazos, esto lo incomoda y le crea una sensación horrible de inseguridad pues pierde su apoyo al no estar en contacto con el suelo.

Otro error que tiene que ver con la humanización del perro es practicar el colecho con un cachorro, es decir, dejarlo dormir con nosotros. Durante las primeras noches el cachorro necesitará un espacio muy confortable, cálido e incluso puede ser necesario incorporar una tenue luz y una bolsa de agua caliente para que se sienta bien, pero de ahí a meterlo en nuestra cama media un abismo. Si no quieres dormir con tu perro cuando sea adulto, no lo metas en tu cama mientras sea un cachorro.

4. Darle nuestra com >

Entre todos los amantes de los perros podemos afirmar que este es el error más ampliamente cometido independientemente de la etapa vital en la que se encuentre nuestra mascota.

Si quieres que tu perro siga una alimentación casera (con el asesoramiento previo de un experto en nutrición canina) perfecto, si quieres que tu perro siga una alimentación con pienso y premiarlo esporádicamente por sus buenas acciones con comida humana, perfecto. Pero darle de comer cuando la familia humana está comiendo es un gravísimo error.

¿Pero por qué es uno de los errores comunes al educar a un cachorro?

Muy sencillo, favorecerá el desarrollo de sobrepeso y obesidad en la etapa adulta del perro, ya que si además de su alimentación habitual y los premios comestibles, cotidianamente le brindamos nuestro alimento cuando estamos comiendo, es muy fácil y probable que se produzca un exceso diario de calorías. Lo ideal es que tu cachorro tenga su propio horario de comidas y que éste se respete por encima de todo.

5. Castigar y regañar al perro

Entre todos los errores referentes al adiestramiento canino este es uno de los más peligrosos, si quieres educar adecuadamente a tu cachorro debes entender algo muy básico: al perro no se le regaña por sus errores sino que se le premia por sus aciertos. Esta práctica se conoce como refuerzo positivo y toda la educación de tu cachorro debe basarse en este sistema. De no ser así, puedes desarrollar miedos en tu cachorro y en el futuro lamentarte por observar un comportamiento huidizo, distante e inseguro.

6. No socializar al cachorro o hacerlo mal

La socialización del perro es imprescindible para tener a una mascota con un carácter equilibrado y puede definirse como el proceso mediante el cual el cachorro tiene contacto con humanos, con otros perros y con otros animales. No dedicarle tiempo a la socialización te traerá muchos problemas conforme vaya pasando el tiempo, pero igualmente también es peligroso socializar mal al cachorro.

Si queremos exponer a nuestro perro a nuevos estímulos debemos hacerlo de forma progresiva y cuidadosamente, ya que si estos estímulos son masivos y además no dan como resultado una experiencia positiva, será muy difícil que el cachorro madure adecuadamente.

Además de todo lo anteriormente mencionado, una mala socialización o una socialización errónea, puede hacer que en el futuro nuestro cachorro se vuelva reactivo, asustadizo o que, simplemente, no sepa comunicarse con otros perros.

7. No enseñarle modales

Uno de los errores comunes al educar a un cachorro es, precisamente, no educarle como merece. Recuerda que él no sabe comportarse y que apenas entiende el lenguaje humano. Debes enseñarle con mucha paciencia dónde debe orinar y cuáles son las cosas que puede mordisquear y cuáles no. Si obviamos este tipo de educación desde un principio, es muy probable que en el futuro nuestro perro no sepa comportarse.

8. No iniciar el adiestramiento

Finalmente debemos recordar que será imprescindible iniciar a nuestro cachorro en el adiestramiento cuando éste tenga entre 4 y 6 meses de vida, que es cuando mejor y con más eficacia aprenden. Enseñarle las órdenes básicas para perros será fundamental para su seguridad. Si no le enseñamos las órdenes, además de no saber comunicarnos con él, estaremos poniendo en riesgo su seguridad si en algún momento se rompe la correa.

Si te has quedado con ganas de saber más sobre el adiestramiento del cachorro, no dudes en visitar nuestra guía completa de la educación del cachorro.

Si deseas leer más artículos parecidos a Errores comunes al educar a un cachorro, te recomendamos que entres en nuestra sección de Educación básica.

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