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Doctor perro, ¿tengo cáncer?

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Buenas, gracias por la información para combatir la diarrea de mi perro, yo tengo muy claro como combatir la mía a través de alimentos astringentes, pero sobre que darle a mi perro para solucionarlo estaba perdido. Un saludo.

Fabiola tinajero eligio dice

Mi cachorrito de 20 días tiene diarrea ayuden por favor ,yo lo estoy criando su mami murió y es el único que me queda de 10

Mi cachorro iso diarrea despues de aver comido una comida diferente y no a echo en el resto del día.pero esta cansado solo duerme.es delicado o es normal solo iso una vez diarrea?

Miguel Guzmán dice

Normalmente si solo lleva un día, se espera al día siguiente, dándole poco de comer, o arroz con pollo hervido. Y si pasados dos días sigue con diarrea, lo mejor es ir al veterinario con una muestra de heces para analizar.

Perros que detectan el cáncer al oler el aliento del enfermo

Los perros son capaces de detectar el cáncer solo con oler el aliento de las personas que lo padecen. El investigador japonés Hideto Sonoda, que ha estudiado cómo los canes detectan el cáncer de colon, afirma que existe "un olor característico, pero las moléculas que lo producen no están claras". "Solo los perros lo saben", precisa.

Los perros se han utilizado para detectar cáncer de pulmón, intestino, colon, mama, e incluso, de piel

Las conclusiones de Sonoda se publicaron en 2011, pero el primer estudio que sugirió que el perro podía oler el cáncer lo encabezaron en 1989 los doctores Hywel Williams y Andres Pembroke, del Hospital Universitario King's College de Reino Unido.

Desde entonces, numerosos médicos se han interesado por esta extraordinaria capacidad canina. Las investigaciones de un equipo de científicos alemanes concluyeron que los peludos doctores, entrenados antes para ello, fueron capaces de distinguir el cáncer de pulmón en el 71% de los pacientes.

Los canes distinguieron el olor del cáncer del de otras sustancias artificiales, como el tabaco. "Debemos asumir que hay un número importante de compuestos orgánicos volátiles presentes en los enfermos con cáncer de pulmón", señalan en su estudio los investigadores alemanes, dirigidos por Thorsten Walles

Pero los perros no solo se han utilizado para detectar la enfermedad en personas con cáncer de pulmón, sino también de intestino, colon, mama, e incluso, de piel.

¿Cómo huele un perro el cáncer en un enfermo?

El cáncer produce unas moléculas características, de las que carecen las personas que no padecen la enfermedad. El extraordinario sentido del olfato del perro es capaz de distinguirlas y de ahí su importancia en el diagnóstico.

El proceso de detección de la enfermedad requiere que los pacientes que podrían padecer cáncer exhalen aire en unos tubos médicos, que absorben las moléculas olorosas. A continuación, el perro huele los tubos y, cuando detecta en el material las moléculas características de la enfermedad, se sienta o responde con otra señal entrenada.

Los médicos desconocen qué moléculas detecta el perro para distinguir el cáncer

Los médicos caninos adelantan a los oncólogos, que desconocen cuáles son las moléculas que dan la señal de alarma a los perros. "Ojalá los canes fueran capaces de comunicarnos cuáles son esas sustancias que detectan en el cáncer", se lamentan los investigadores alemanes.

Su extraordinaria capacidad olfativa se explica, en parte, gracias a la nariz mojada del perro, que permanece húmeda de forma constante. Así crea una red mucosa que capta mejor las moléculas de olor y logra que estas lleguen antes al cerebro.

Este húmedo -y pegajoso- mecanismo explica que la capacidad de oler de un perro sea "miles de veces superior a la humana", concluye en una investigación el profesor Julio E. Correa, del departamento de Ciencias Animales de la Universidad de Alabama (EE.UU.).

Importancia para la detección temprana del cáncer

Según la Sociedad Española de Oncología Médica, 222.069 personas (136.961 varones y 85.108 mujeres) padecerán cáncer en 2015. El tipo más frecuente será el de colon, por delante del cáncer de pulmón y del cáncer de mama.

De acuerdo con estas investigaciones, los perros serían muy valiosos para la detección temprana de la enfermedad y, por lo tanto, para frenar los índices de mortalidad.

Construir una nariz canina artificial

Los perros no pueden pasar consulta. No está permitido que visiten a los pacientes. Por ello, las investigaciones para crear en el laboratorio narices caninas artificiales, capaces de detectar el olor del cáncer, no se han hecho esperar.

El diario científico 'British Journal of Cancer' ha publicado que unos investigadores israelíes han realizado los estudios preliminares para construir hocicos caninos electrónicos que compitan con las extraordinarias narices de los peludos doctores de cuatro patas.

Diarrea en el perro, ¿qué le pasa?

Un perro con diarrea evacúa heces muy blandas y, además, en un volumen por encima de lo normal. ¿Por qué se producen? El alimento que ingiere un can tarda unas ocho horas en recorrer los túneles y conductos que conforman su intestino.

Durante ese recorrido, la comida pierde cerca del 80% del agua que contiene, explica la revista científica 'Medicine net'. Pero esto es así solo en condiciones normales.

Un perro con diarrea no absorbe los nutrientes que necesita de la comida

Cuando el perro padece diarrea, sin embargo, el alimento recorre el intestino con una velocidad mucho mayor: llega antes al ano, sin tiempo para que el cuerpo absorba el agua y los nutrientes de la comida. Por ello, las heces salen de forma abrupta y muy líquida.

"La diarrea en perros no es extraña, y suponen un 30% de las visitas en una clínica básica, de atención primaria a canes", explica el veterinario Fausto Andrés.

Además, una diarrea puede ser una señal de una dolencia más grave en el can. Por ello, conviene entender por qué el perro la padece y qué hacer cuando ocurre.

La mala alimentación del perro causa diarrea

La alimentación explica buena parte las diarreas en el can. Un cambio repentino en la dieta del perro -modificar de un día para otro el pienso que ingiere o sustituir de golpe la alimentación habitual por una cocina casera para canes, sin la supervisión de un veterinario- son causas frecuentes de diarrea en el perro.

También sucede cuando el can ingiere objetos extraños o toma alimentos que no son los apropiados por la calle", añade Andrés.

"Los cambios no controlados en la dieta del perro, la ingestión de basura o de alimentos en mal estado así como de alimentos tóxicos para el can son causas frecuentes de la diarrea en el perro", señala la Sociedad Americana de Prevención del Maltrato hacia los Animales.

En otras ocasiones, la diarrea puede ser provocada por una reacción alérgica en el animal. Por ello, cuando aparece, conviene consultar pronto con el veterinario.

Enfermedades intestinales que provocan diarrea en el can

Una alimentación poco saludable no es la única razón que explica la diarrea en el perro. La presencia de parásitos intestinales también logra que el cuerpo del can reaccione con virulencia: a través de diarreas e, incluso, vómitos.

Existen dos tipos de gusanos frecuentes en el intestino de los canes: las lombrices (redondeadas) y las tenias, con forma de cinta, más aplanadas.

Estos parásitos llegan al cuerpo del perro con la misma intención: alimentarse de lo que el can ingiere, con el menor esfuerzo posible. Roban el alimento que el perro ingiere, por lo que causan un deterioro de su salud.

Las bacterias son más diminutas que estos gusanos intestinales. Pero también pueden resultar muy dañinas para el can: suelen aparecer en un número muy elevado y explican algunas diarreas caninas.

¿Qué hacer cuando el perro tiene diarrea?

Un perro con diarrea debe ayunar durante 24 horas pero no hay que eliminar el agua

Un perro que sufre diarrea debe ayunar, durante unas 24 horas. La retirada de alimento, sin embargo, no incluye eliminar el líquido: "El can con diarrea debe ingerir agua, en pequeñas tomas y frecuentes", añade Andrés.

Hay que recordar que el perro con diarrea elimina mucha cantidad de líquido a través de las heces líquidas: contar con agua disponible contrarresta el riesgo de deshidratación.

"El ayuno es lo más importante, pero como puede haber otras causas para la diarrea -como un fallo renal o intoxicación- tras el ayuno lo importante es visitar al veterinario", advierte Andrés.

Una vez que se reponga, hay que procurar al can una dieta blanda, amable con su estómago dañado. Conviene optar por una alimentación baja en grasas y sencilla de digerir, para no hacer trabajar de golpe al debilitado y molesto estómago del perro.

Un plato de arroz cocido con un poco de pollo hervido o de pescado -de nuevo hervido o a la plancha- es una buena propuesta de cocina casera para perros, que ayude al peludo amigo a recobrar sus fuerzas.

"Si la causa es alimentaria, la dieta de arroz con pescado o pollo es buena, siempre que no exista conocimiento de alergia a estos alimentos", apunta Andrés.

Repartir el alimento en tres o cuatro raciones distribuidas a lo largo del día es mejor que ofrecerle toda la comida de golpe: el estómago del perro que ha sufrido diarrea aún estará delicado, y no hay que forzarlo. El veterinario apunta otro consejo relevante: "Darle agua de arroz para beber".

Para prepararla hay que cubrir una taza de arroz con agua fría durante la noche, "retirar el arroz por la mañana y darle al perro esa mezcla por la mañana".

Señales de alarma en un perro con diarrea

La diarrea de un perro puede ser temporal. En estos casos, la dolencia suele desaparecer a los pocos días, con los cuidados apropiados. Entre ellos, una dieta blanda y ofrecida en raciones pequeñas.

Sin embargo, en otras ocasiones, hay señales que alertan de que la diarrea del perro es más grave. Estos son algunos de los síntomas que hay que atender para acudir de forma urgente al veterinario.

La diarrea no se frena, y continúa pasadas las 24 horas.

Las heces contienen restos de sangre.

La diarrea del can se agrava y llega acompañada de vómitos.

El animal se muestra alicaído y deprimido.

Lea más artículos sobre salud de perros y gatos. Siga a la autora en Twitter @evasanmartinf.

Síntomas de la fiebre

La temperatura puede variar a lo largo del día, lo cual es normal. Por la mañana, lo habitual es que sea más baja y por la noche más alta. La elevación repentina de la temperatura corporal suele estar precedida de una tiritona. Otros síntomas pueden ser: cierta confusión, descoordinación, jadeo, incremento del ritmo cardíaco, así como estreñimiento, seguido de diarrea.

Buen uso del termómetro

Para tomar la temperatura corporal al perro es necesario un termómetro de lectura rápida y material irrompible. La temperatura rectal es la más fiable, así que hay que introducir la punta del termómetro por el orificio anal, para lo cual se puede utilizar un poco de vaselina.

Es probable que el animal no se muestre demasiado colaborador y se necesite ayuda para sujetarlo, de forma que se mantenga de pie, que es la postura adecuada para tomar la temperatura. El termómetro tiene que estar colocado treinta segundos o hasta que suene la señal acústica. Después, hay que desinfectar el termómetro con un algodón empapado en alcohol y anotar el resultado, la hora y el día a la que se tomó la temperatura.

En el caso de las hembras, la temperatura se puede tomar también a través del orificio de la vagina. Si se tiene que hacer un seguimiento de la temperatura corporal durante varios días, es recomendable colocar el termómetro cada seis u ocho horas y siempre antes de la comida, para que las variaciones que produce el proceso digestivo no enmascaren los resultados.

El peligro del calor

La temperatura corporal está determinada por la producción y la pérdida de calor. La producción de calor corporal es resultado, entre otras cosas, de procesos metabólicos básicos, asimilación de alimento, actividad muscular o de la secreción de ciertas hormonas. El calor se pierde por irradiación, conducción y evaporación de agua a través de las vías respiratorias y de la piel.

Una grave patología asociada a la temperatura corporal es el golpe de calor, que consiste en una elevación de la temperatura corporal del perro que traspasa los límites tolerables para su organismo. El golpe de calor pone en serio riesgo la vida del perro, ya que su temperatura corporal puede alcanzar los 42 grados. La gravedad del golpe de calor depende de la temperatura y del tiempo que se haya mantenido.

Los perros que sufren un golpe de calor presentan síntomas como: jadeo, taquicardia, temperatura elevada, mucosas congestionadas, vómitos, diarreas y, el algunas ocasiones, shock o pérdida del conocimiento. Tomar unas primeras medidas antes de acudir, cuanto antes, al veterinario, ayuda a estabilizar la situación del perro. Por ejemplo: colocarle en un lugar fresco y ventilado, bañarlo con agua fría y, si está consciente, darle de beber pequeñas cantidades de agua fresca.

El peligro del exceso de frío

El exceso de calor y la subida de la temperatura corporal no son recomendables para la salud del perro, pero tampoco lo es el exceso de frío.

El termómetro tiene que estar colocado treinta segundos o hasta que suene la señal acústica

Los perros necesitan protección contra las bajas temperaturas. Sobre todo ciertas razas, que por su escaso pelaje y pequeño tamaño, tienen menos protección frente al frío.

De hecho, hay ciertas enfermedades asociadas al frío como la tos perrera o traqueo bronquitis infecciosa, que puede contraer el perro en otoño o invierno. Se produce por un virus y es una enfermedad de poca gravedad, pero difícil de curar . Sus síntomas son: tos, fiebre elevada, vómitos y mucosidad.

Por otro lado, las enfermedades articulares, como la artrosis, es más probable que se manifiesten durante las épocas en las que el clima es frío y húmedo. Es más probable que el perro enferme en invierno, y sobre todo a edades avanzadas. Es por ello, que es recomendable tener el calendario de vacunaciones al día, para que el animal esté protegido.

No tener miedo a la hora de poner el termómetro al perro. Se puede solicitar al veterinario que nos explique cómo hacerlo.

El perro debe estar de pie al tomarle la temperatura vía rectal.

No olvidar desinfectar el termómetro con alcohol después de tomar la temperatura.

La vaselina facilita la introducción del termómetro.

Tomar la temperatura al perro antes de que ingiera alimento o haga ejercicio.

Tener en cuenta que los perros tienen una temperatura corporal más elevada que los humanos (38 grados adultos y 39 grados cachorros).

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