Animales

Cría de conejos

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El embarazo de una coneja no debe durar más de 35 días y hay unos cuidados muy específicos a tener en cuenta para que nos se produzca ningún problema.

El embarazo en conejos es un periodo precioso pero también muy delicado para ellos, pues requiere de muchos cuidados y cambios en su alimentación para que tanto el estado de los bebés como el de tu conejita sea el mejor posible. En Bekia, te contamos todo sobre el embarazo en conejos, los cambios en su alimentación, el control que se debe seguir durante el embarazo y cuánto dura el mismo.

La reproducción de los conejos tiene lugar en cualquier época del año

Por lo general, el embarazo suele ser bastante corto y las camadas muy numerosas. Las hembras suelen estar preparadas para la reproducción mucho antes que los machos, pues durante ese tiempo se prepararán físicamente para el proceso del embarazo.

El tiempo de gestación de los conejos dura entre los 29 y los 35 días. Tienes que tener mucho cuidado con los tiempos en el embarazo pues, si tu conejita no ha dado a luz pasados los 35 días significa que hay un problema en el embarazo y no se ha seguido un control adecuado durante la gestación.

El embarazo no puede ser confirmado hasta que no han pasado 20 días después de la copulación de la hembra y el macho. Notarás que tu conejita se vuelve más arisca con el macho y empieza a beber más agua de lo normal. También notarás que sus mamas empezarán a hincharse, pero no te preocupes, entra dentro del proceso normal justo antes de tener a sus bebés.

La madurez sexual de estos animales es variable. Los machos pueden ser maduros desde los 4 o 5 meses hasta los 9 meses, también dependiendo de la raza a la que pertenezca. Ten cuidado con la edad, porque si tu conejo llega a los 4 o 5 años no es recomendable que tenga crías.

El celo de los conejos es diferente al del resto de los mamíferos, pues no tienen una temporada específica para tener crías. Es cierto que prefieren un ambiente cálido y encontrarse en sus hábitats naturales. Si tu conejita está recién parida, ya está preparada para volver a tener crías, pero ten siempre presente su edad para no poner en peligro su vida.

Cuando las conejitas están embarazadas, la nutrición tiene que ser diferente para aportarles los nutrientes necesarios a sus bebés. Así, ellas necesitan un poco más de calcio debido al rápido crecimiento de sus bebés dentro de ella. Te recomendamos el denominado 'calcio 20', un medicamento para niños que tiene un sabor agradable y puedes adquirirlo en tu farmacia más cercana.

Es recomendable que le des a tu conejo aproximadamente 1 ml todos los días, aunque la cantidad también depende mucho del peso de tu conejita. El calcio hará que el parto sea menos doloroso, hará que haya menos problemas con las contracciones uterinas y los huesos de los bebés que se están formando dentro estén sanos y fuertes.

Así, la dieta de adulto de tu coneja tendrá que pasar a ser una dieta para bebés, porque ésta contiene más proteínas y más nutrientes para el buen crecimiento de los bebés. Es recomendable que el heno sea de alfalfa, porque éste es más proteico y tiene un mayor contenido de calcio.

Control del embarazo

Para saber que todo va bien dentro de tu conejita, es fundamental hacer radiografías muy frecuentemente para saber el estado de los bebés, si hay alguno que haya sufrido algún problema y haya muerto y la frecuencia cardíaca de cada uno de ellos.

En el último tercio del embarazo es recomendable realizar una radiografía para verificar el número de bebés que tu conejita tiene dentro, así como si hay algunos de ellos unidos o pegados y las dimensiones de cada uno para saber si pueden salir de tu conejita y no va a haber ninguna complicación en el parto.

La radiografía es importante que se haga al final del embarazo porque durante el mismo, los bebés están en crecimiento y desarrollo y puede ser perjudicial para su salud. Una vez que los cachorros estén formados, no habrá peligro de mal formaciones y así evitaremos que surjan complicaciones para tu conejita.

Los cuidados durante el embarazo de tu conejita serán fundamentales tanto para su salud como para la de sus bebés. La alimentación debe ser variada y equilibrada. Como ya hemos mencionado anteriormente, el heno de alfalfa es la mejor opción, y puedes combinarlo con trozos de zanahoria, tomate, perejil y lechuga.

El agua debe estar siempre limpia y fresca porque tu coneja comenzará a beber agua mucho más frecuentemente que antes de estar embarazada. No olvides mantener a tu conejita alejada del macho para que éste no sufra ataques o él vuelva a montarla de nuevo. Tu coneja estará muy arisca y debes procurar que ningún animal de la casa se acerque a ella.

Cuando se vaya acercando el momento de dar a luz, tu conejita querrá acondicionar un nido para sus bebés en un lugar cálido. Para ello, comenzará a arrancarse el pelaje de la barriga para ponerlo en el nido, y utilizará todas aquellas cosas que se encuentre en su camino y vea que sean necesarios para construirlo.

Para facilitarle el trabajo, puedes optar por facilitarle una caja grande y ponerle a su alcance paja, papel y cartón. De esta manera, ella recogerá todo lo que vea y se pondrá manos a la obra para hacer su nido lo más cálido y cómodo posible para sus futuros bebés.

Una vez que hayan nacido los bebés, debes observar que todos estén vivos y tomen leche de su madre. Nunca toques a las crías a no ser que quieras retirar algún conejito muerto de la camada. Esto deberás hacerlo delante de ella.

Si es estrictamente necesario tocar a alguna cría, ponte guantes para hacerlo y luego frótalo con pelo de tu conejita para que ella no lo rechace, ya que no le gustará el olor humano en su bebé. No olvides separar a las crías de la madre cuando éstos tengan 8 semanas de vida, pues la madre comenzará a rechazarlos y sufrirán ataques de ella.

Ten en cuenta todos estos cuidados para hacer que el embarazo de tu coneja salga lo mejor posible. No olvides consultar frecuentemente a tu veterinario y hacerle las revisiones pertinentes para verificar que todo esta perfectamente antes del día del parto. ¡Te enamorarás de sus crías cuando nazcan!

¿Cómo saber si una coneja está embarazada?

Es difícil notarlo. A primera vista es prácticamente imposible. Los embriones son muy pequeños y hay que palparla con mucho cuidado para averiguarlo. Los veterinarios pasan la palma de la mano abierta, de arriba a bajo, buscando unos pequeños bultos, que con toda probabilidad serán futuros conejos.

¿Cómo preparar el nido?


Pues seguramente no tengas que hacer nada, porque la madre se encargará de elegir el sitio que más le guste y el material con que fabricarlo. Es probable que te desaparezcan calcetines, papel o cualquier otro tipo de objetos que ella decida que le sirven. Déjale hacer e incluso facilítaselo.

Si quieres, también puedes probar a comprarle un nido prefabricado para echarle una mano, aunque no es seguro que lo acepte. Los venden en tiendas especializadas.

¿Cómo actuar durante el parto?

A los treinta días de la monta nuestra coneja dará a luz. Lo más importante es no estresarla. Ella sabe lo que tiene que hacer. Y seguramente de a luz por la noche cuando todo está más tranquilo. Sólo tendremos que intervenir si vemos que algo no va bien, y en ese caso, lo más recomendable es avisar a un veterinario especialista en exóticos. Todos los gazapos que hayan nacido vivos deben estar en el nido, si hay alguno fuera, colócalo con todos los demás. Si alguno ha nacido muerto, retíralo despacio. Se recomienda frotarse las manos con heno cuando vayas a acercarte a ellos y que tus movimientos sean lentos y suaves. La coneja estará más tranquila.

Alimentación de los gazapos

La leche materna es el único alimento que toman hasta el día 18 aproximadamente. Durante el período de lactancia le puedes dar a tu coneja algo más de pienso de lo habitual. La madre les dejará que mamen dos veces al día: una por la mañana y otra por la tarde-noche. Comprobarás que están siendo alimentados si no lloran y su piel está rosada y caliente. No te preocupes si la madre no se acerca a ellos durante el resto del día. Es un comportamiento perfectamente normal.

Después del decimoctavo día se les introduce heno y pienso especial para gazapos. Pero nunca verdura. Ésta podrán empezar a comerla a partir del tercer o cuarto mes.

Una vez cumplan cinco semanas de vida, se produce el destete. Será, con toda probabilidad, la madre la que decida cuando están lo suficientemente preparados para comer sólo heno y pienso.

¿Qué hacer si se quedan huérfanos?

Ante un momento tan difícil como este, no pierdas la calma. Ahora está en tus manos la vida de estos pequeños conejos. Procura que no se salgan del nido fabricado por la madre, necesitan el calor que les proporciona. No hace falta que les pongas nada que les cubra para proporcionarles más calor, la madre nunca se pone encima de ellos como hacen otros mamíferos. Con una jeringa dales leche especial para gato. Cógeles despacio y con mucho cuidado. Aún así, la probabilidad de que sobrevivan es muy pequeña. No te culpes si esto pasa.

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